miércoles, 26 de octubre de 2011

Dulce amor...

"- Tu madre es pastelera?. -No, porqué? - Porque a un bombón como tú, no lo hace cualquiera".

Porqué será que cuando estás enamorado, todo se vuelve tan dulce? Hasta lo más desagradable se envuelve en azúcar. No sé cuales serán las razones; pero siento una dulzura en este momento y muy fuerte.

Tan dulce, que las hormigas van en caravana subiendo por mi espalda. Vengo de la luna, sólo para traer dulce de amor y regalárselos a ese bombón de caramelo.

El mar es una inmensa bañera llena de jugo de naranja, donde nosotros somos dos buceadores inmersos en él.

Dicen que el amor es como una planta, siempre hay que regarla. Yo la regaré con lluvias de chocolate; para que cada vez sea más dulce.

Y tus ojos serán las dos fresas, que adornen la torta de mi vida. Y tus labios, de roja frutilla; dejará una estela de exquisitez en los míos.

¡Ay! dulce amor, dame todo ese sabor que quiero embriagarme de azúcar para siempre.

lunes, 24 de octubre de 2011

Volver a esos paisajes...


Volvería a caminar entre los sueños a esos paisajes antiguos, pero no olvidados. Esos tiempos donde yo era un fantasma entre las calles inhóspitas de su mente. Donde sólo una imagen podía ser la eternidad en mi ojos; y la espuma de un café podía relatar aquel día donde el destino jugó al azar con nosotros. Quería la noche ser el manto de una verdad, que aún no llegaría. Y el toquido de unas cuerdas pintarían el futuro que aún no se acercaba.

Un primer tren silbaría los meses, donde el sol abrazaría nuestros dos corazones junto a los colores del viento. Luego el fantasma renacería y se convertiría en carne y hueso; una sombra que entre los bosques se aparecería; se lo llevaría a perderse en la lluvia. Luego una corona de besos, se entrometería en esa sombra y el fantasma que ahora sería un humano. Después que ocurriera esto, las estrellas bajarían volando junto a algunas mariposas; para adornar de cantos esa sombra; la cual repentinamente se convertiría en humana, igual que aquel fantasma.

Pasarían los meses, y una Odisea bajo las olas de un mar, traería frutos; ambos nos transformaríamos en otros elementos, ella en una pluma, yo en un cometa; para que el manantial de pájaros que vuelan con amor; cubran de flores la aurora de estas dos gaviotas que se alzaron una vez, para volar lejos; hasta las ventanas de nuevas esperanzas y sueños.

Y volvería a caminar entre los sueños a esos paisajes antiguos, pero no olvidados. Donde la luz enceguecedor de los labios nuestros, abrirían caminos hacia el intenso estudio de la geografía. Volvería a entrar en esos paisajes; y vería que la casualidad de enero, marcó toda una historia de dos amantes.

viernes, 21 de octubre de 2011

Un mago en tus sueños...


Cada vez que sueño, siento que me convierto en un mago y me transporto hacia los tuyos. Y me entrometo silenciosamente en tu alcoba en la noche, para pintarla de risa, alegría y magia. Sólo para que cuando despiertes veas como se invade tu cama de colores que ni en el arco iris existen. Y dejo algunas burbujas de azúcar y miel, para que se endulza tu vida. Y algunas cosquillas en conserva, junto a besos; para hacerte reír todos los días.

Después me quedo para verte dormir, y saco con mi mirada la fotografía más hermosa: tu cara soñadora y tu suspiro fragante; para atesorarlo en una promesa cual cumpliremos en la eternidad.
Sigo rondando en tu pieza, y lanzo destellos de luces por todos los rincones; para iluminar tus sueños y tu camino hacia la plena alegría. Me robo un poco de tu sonrisa, para convertirla en flores; cual pétalos adorno tu cama y una corona de nenúfares cuelgo de tu puerta; para que ningún otro mago entre a robarte la vida.

Cada vez que me convierto en mago, siento que sueño en que me convierto en un mago; el cual se sienta a tu lado sólo para acurrucar tu corazón junto al mío; y darte todo el brío en el beso que te doy en la frente para desearte buenas noches.

Cada vez que sueño, siento que necesito ser un mago; para desaparecerme y aparecer repentinamente acostado a tu lado; y dejar que los sueños de la vida se apoderen de nosotros.


jueves, 20 de octubre de 2011

Felicidad, eso es lo que tú me das...

Felicidad es una palabra que no se puede comprar; la felicidad se alcanza por muchos medios; cada uno tiene la manera de llegar a esta. Algunos por lo material y otros por lo espiritual. Muchos son felices porque tienen éxito en todo en la vida, porque tienen dinero a destajos; porque tienen el auto soñado, porque tienen una mansión de lujo. Otros son felices porque tienen a dios, otros porque están en paz, y otro tienen la felicidad por sus amigos.

Pero cual será mi felicidad; muchas veces he pensado seré feliz con algo alguna vez, que me tendrá contento por la vida; existirá la felicidad? Creo que la he encontrado y no en lo material; ni tampoco en lo espiritual. La he encontrado en una persona. Que cuando la encontré parada aquel 11 de Enero en ese lugar, se notó en mis ojos y mi corazón; que la felicidad vendría a mi alma. Y se siente demasiado bien estar así. Lo he dicho más de alguna vez, que la calma viene a uno y haces todo con amabilidad; se te nota en la cara que estás feliz. Y puedo decir sin escrúpulos y sin censura, que esa felicidad me la ha dado ella; y no podría ser con otra, el destino quiso que ella fuera la otra parte de este rompecabezas. Y podría hasta gritar su nombre, o perfectamente decirlo por acá: Bárbara Alejandra Zúñiga Candia.

Hay muchas cosas que te hacen feliz, pero por lo menos para mi lo material es un segundo plano; si la tengo a ella, todo lo demás se convierte en polvo. Y no hay un mar de alegría más grande que la que existe cuando estoy con ella. Porque: Felicidad, eso es lo que tú me das.

martes, 18 de octubre de 2011

Contigo aprendí...

Contigo he vuelto a ser un estudiante; mi materia favorita es geografía; y tú eres mi ayudantía. He aprendido que el amor sí existe, y que hay cosas en mi que nunca había descubierto; has abierto un cofre lleno de sorpresas de las cuales quiero seguir descubriendo.

Nunca en mi vida he estudiado tanto, como lo hago cuando estoy contigo; siento que años de materia pasada en el colegio; no se comparan con el estudio intensivo que tengo con mi profesora particular.

Cómo he aprendido a ser más amable y a descifrar un mundo donde la sonrisa vale más que una palabra.

He aprendido de la belleza que existe en sólo darle la mano a alguien; y eso lo he aprendido de ti. He aprendido bastante de lo que significa que una pluma de mil colores vuele por los cielos encontrándose como mi cometa; que lo hacen sólo porque deben pintar la vida.

Contigo aprendí, que el tiempo es preciado; que cuando estoy contigo necesito aprovecharlo al máximo y que cuando no lo estamos, es lo más horrible que pueda existir.

Por último aprendí que amar no significa solamente estar contigo, si no que estar siempre para ti, respetarte y por sobre todo admirarte.

lunes, 17 de octubre de 2011

Y todo lo que tengo que hacer...

Cielos rojos y mares amarillos, vientos verdes; tierra naranja. Árboles magenta, nubes café. Mariposas que corren alcanzando el aleteo de los caracoles; abejas que gritan escuchando el zumbido de las ovejas. Y perros que graznan trotando junto a los serirís colorados.

Bicicletas que nadan por los cerros, y nieve que cae desde el suelo. Arco iris blanco y negro que pintan los sombreros de la señora de la esquina. Café descafeinado que se revuelve en las montañas de berro y miel. Canciones que escuchan los sordos y que cantan los ciegos.

Quizás suene a un mundo paralelo o a un sueño; pero no. Es el mundo del caos que viví algún tiempo; antes de conocerla. Después de hacerlo; vuelve todo a la normalidad. Los peces ya no saltan, los gatos ya no ladran, etc.

Y después que pasa eso, todo lo que tengo que hacer es estar con ella.

sábado, 15 de octubre de 2011

Por favor quédate....


Esas 15 letras, que cuando se unen hacen desesperar el alma por responder a ellas. Esas ganas de que el tiempo dure infinito y el día sea eterno; para que esas palabras no existan jamás; porque no hará falta decirlas. Estarías todo el tiempo con ella.

Por favor quédate y no me sueltes jamás; jugaría al montoncito contigo con tal de que no te vayas. Quiero que me aprisiones, me encadenes; me raptes y no pidas rescate; que me abraces tan fuerte que no pueda ni salirme de ahí. Que tu perfume sea tan fuerte; y haga el efecto de dormirme entre tus senos y así despertar al otro día sin tener que preocuparse de la hora.

Por favor quedémonos pegados como dos imanes; soy capaz de ser tu garrapata o el Phascolarctos cinereus pegado a la rama de tus brazos.

Por último, por favor quédate hasta el alba y pinta conmigo la noche.

lunes, 10 de octubre de 2011

Burbujas de colores....

Unas burbujas de colores han invadido mi corazón. Las hay de todo el arcoiris: Amarillas, índigo, azul, roja, magenta, etc. Se han apoderado de él, sobre todo una multicolor. Ella ha ordenado que las demás bombeen el alma, y pinten la mañana con el color del amor. Se ha quedado ahí y no saldrá jamás. Es la reina de ese castillo.

Las conchevinas, esparcen los caracoles sobre mi espalda. Las celestes me cuentan la leyenda de dos amantes. Las rojas se encargan calentar la sangre del cuerpo. Las azules me elevan por el cielo. Las amarillas, se roban el alma. Todas tienen una función. Todas hacen que este cuerpo funcione.

Pero la de mil colores se encarga de lo principal, esa burbuja hace vibrar mi cuerpo, cada vez que escucho su sonrisa y veo sus palabras. Hace que el corazón se me salga por los ojos, y que mis labios tiriten de la emoción cuando pisa la tierra. La de mil colores, hace que cada vez que se me acerque, me quede contemplando su silencio, mientras a gritos le digo cuánto sabe de ser linda. Ella, me hace ver que el futuro no es ninguno, sin tenerla al lado. Esa burbuja se adueñó de mi corazón y mente. Es la reina de este castillo; y como tal se encarga de que el amor funcione para siempre.

sábado, 8 de octubre de 2011

La luna se ha puesto celosa...

La luna se ha puesto celosa; su luz ya no ilumina el camino del músico. Se ha entrometido Euterpe; el cual él ha quedado encantado. La luna se ha puesto celosa, la risa de la noche ya no es para ella, el músico le canta canciones a su musa; y la luna se entristece.

La luna se ha puesto celosa, las sombras ya no juegan en ella, el melómano ahora cuelga del pelo de su Euterpe, y la luna ya no duerme. La luna se ha puesto celosa, el bolero ya no se baila con ella; y los caracoles ahora marchan en otro camino. La luna se ha puesto celosa, envidiosa de aquella musa; el músico sólo tiene la mirada fija en el destino de su Euterpe, y la luna se pierde entre el mar.

La luna se ha puesto celosa, el alma suya ya no inquieta las manos del hombre; el corazón ahora palpita por ella y la luna se queda sola en la noche. La luna se ha puesto celosa, y ahora no tiene con quien compartir, pero el hombre le dijo no te pongas triste; tienes las estrellas que son tus amigas; el destino quiso que esa Euterpe llegara a mi, ahora la tengo a ella y la tendré hasta que me muera, mientras tanto tú: Luna, estarás iluminando la noche de todos. No seas egoísta, ahora tengo otro mapa para estudiar geografía; déjame ser feliz con ella. Y tú sé feliz con el sol. La luna que se había puesto celosa, cambio de parecer y ahora le dijo a ellos, que cuando quieran yo los iluminaré; seré su compañera de cada día.

Entonces el músico y su musa, se fueron perdiendo por las sombras, hasta que la luna los acompañó con su luz, para hacerlo nuevamente otro día

martes, 4 de octubre de 2011

Dos sombras que jugaban...


Era una sombra que jugaba en el bosque,
escondiéndose entre los árboles;
sólo hacía jugar como niño frente a un camión de plástico.
Por el otro lado de los pinos, había otra sombra más baja,
columpiándose y buscando otra sombra que le hiciera compañía.
Decidió pararse y salió a buscar esa sombra.
Mientras iba de árbol en árbol, llegó hasta un lugar y se encontró con la sombra que jugaba escondiéndose.
Se miraron y decidieron irse, perderse por ahí.

Al pasar el tiempo, nuevamente se ven esas dos sombras;
jugando entre ellas en la pared, jugaban cual dos gatos sobre un tejado.
Sólo jugaban, y se reían.

Pasó el día, y lo único que hacían era jugar y al caer la noche,
se unieron completamente, para ser una sola.
Y se fueron a jugar entre las paredes y el bosque.





sábado, 1 de octubre de 2011

Sentarse y mirar las estrellas...

Papá, a dónde vas?...voy al patio, quieres venir?...ya, voy al tiro.

Tiempos aquéllos, en que en la noche no tenía Internet; o mejor dicho no tenía ni computador. Y solíamos ir al patio a ver las estrellas; mi padre llevaba sus binoculares y yo me sentaba al lado de él. Siempre me decía, viste eso que cambia de colores y va volando. Sí, le contestaba. Son satélites. Y en mi mente no tenía idea qué eran, pero sólo contemplaba.

La noche ya se apagaba y era momento de volver a acotarse, pero sabía que al otro día haríamos lo mismo. Sólo anhelaba que llegara la noche y ver las estrellas. Y cuando llovía, era el peor día.

Todo al rededor del cielo volaba y tiritaba como mis ojos. Había algo más genial que mirar el firmamento?

Cuando grande y tenga un/a hijo/a, le diré: Hijo/a vayamos al patio y contemplemos el cielo; te darás cuenta lo hermoso que nos ha entregado la vida. Miras esas estrellas, consigo llevan mariposas que vuelan con amor.



Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón