sábado, 26 de mayo de 2012

Once meses para ti...

Once meses que ha pasado y ¿cuánto has vivido? Hay una lista interminable de lo que uno puede hacer en casi un año de relación; pero hay algo que me dice que habrán mucho más cosas que sucederán para ti; ya que estoy seguro que habrá una eternidad contigo.

Hay muchas flores en el mundo que son para ti, muchas sonrisas mías para ti, muchas canciones para ti, muchos poemas para ti.

Hay miradas que son para ti, hay ternura para ti, mensajes de buenas noches para ti; hay sobrenombres para ti, como: Euterpe, Polimnia, Sonrisita de luna, Ojitos de azahar, Corazón de amapola, etc. Hay también café para ti, hay regaloneo para ti, hay caricias para ti, hay rugidos de león para ti, hay aullidos de lobos para ti, hay maullidos de gatos para ti. 

Hay vida y universo para ti, hay colores para ti, hay fotografías para ti y hay felicidad para ti.

Pero ahora mismo te digo que por siempre, habrá un hombre para ti, y ese hombre soy yo.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Qué manera de ser feliz...

No importa qué tan ridículo sea, si el fin es hacerte feliz...

¿Qué sucede en mi cara?, hay una sonrisa que no se puede borrar; tanto que hay muchas cosas que me hacen sonreír, pero lo curioso es que todo es relacionado contigo; escucho a un trovador justamente de estas tierras haciendo patria en otro país hermano y me recuerda a ti; canta aquellas canciones en que tú disfrutas mucho y no puedo hacer más que sonreír, porque eres tú quien está ahí.

También escucho canciones donde tu mirada y sonrisa está latente, leo poemas donde tu belleza se asoma; donde se impone el vuelo de tu pluma que pinta el cielo y yo contemplo su ocaso como recordando esos días donde el tiempo nos regalaba de su vida.

Qué manera de ser feliz, ¿cierto? No hay algo más lindo que sentir que reímos al jugar a ser niños, con nuestras cosquillas, el sentir de tus caricias en mi piel, el hacerme sentir que soy prisionero de esa piel; el caminar de tu mano y sentir que el mundo me ha regalado un universo de emociones el cual compartirlos contigo, es mejor que abrazar las nubes y volar por el océano.


Ahora voy navegando hasta la isla de tus sueños, hasta el istmo de tus pensamientos; a hacer más dichosa mi vida, más dulce mi cantar, a ser feliz contigo y nunca cansarme de serlo.

Qué felicidad más grande es saber que tengo...

miércoles, 16 de mayo de 2012

Y nos dieron las diez y las once....


Veo aquella foto donde tu sonrisa se avecinaba, donde de fondo se puede ver aquel verde que nos envolvió por aquellas noches que nos dieron hasta altas horas de la madrugada, donde el tiempo no tenía cabida; donde tus ojos de gata tierna se confundían con el brillo de las estrellas; ahí donde un columpio viajaba rápido.

Donde la luna desnuda, nos encontró jugando, haciendo de la noche un café eterno; las miradas incesantes, el dormir latente de tu rostro sobre mi pecho. Ahí nos dieron las doces, las una, las dos y las tres; no había nada más qué hacer que sonreír; que dejarnos arrastrar por el ruido del mar como allá abajo rompía en las olas. Así nos quedamos, hundiéndonos en besos, caricias; como el sol se acuesta en el horizonte del océano.

domingo, 6 de mayo de 2012

Allí, donde el atardecer nos invadía...

Veo tu sonrisa, y me invade la sensación de todavía estar atardeciendo. Es inevitable pensar en aquellas fechas de verano, donde sólo nos preocupábamos de estar tomando un café bajo una película de estrellas, narrando lo que sería nuestro futuro; o inventando historias para sólo reírnos, para ser felices. Ahora no digo que estemos mal; de hecho estamos más que bien; somos felices; yo soy feliz, se me nota por todos lados. Sin embargo lo que extraño de esos días, es que nos podíamos ver cuando quisiéramos sin que el tiempo importara, e incluso todos los días podíamos hacerlo. Extraño cuando me despertaba y te podía ver durmiendo o quizás al revés, tú me veías ahí durmiendo. Ahora, donde el atardecer nos invade también; resulta ser que es lo peor del día, porque me anuncia que pronto se acabaría el día, y nos tenemos que separar. Anhelo con toda mi alma que después del atardecer haya noche, madrugada, mañana, día, tarde contigo. Anhelo que llegue luego ese día, donde el sol nos tome por sorpresa, donde la luna se empape de romance, donde al llegar la última hora, no nos digamos un "hablamos", más bien un: BUENAS NOCHES MI AMOR!! con un beso de despedida, para que mañana sigamos regaloneando juntos.

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón