
En el muro de tu pieza existen colores, flores y belleza. Hay algunos cuadros que muestran unos gatos, esos gatos que juegan en los tejados con la Princesa Luna. También hay cuadros de un trovador conocido, con sus rulos que enredan la poesía.
Hay fotos tuyas, donde reconozco esa sonrisa que desde siempre amé. Hay una armonía de belleza entre los colores de una bandera, que mancha con sus pigmentos tu despertar, tu ocaso y la tarde entera. De luz se llena tu pieza, cuando abres las ventanas; de noche o de día, amarillo o azul, celeste o rojo. Adornan los grillos tu bostezo y en el muro se dibuja un TE AMO con un corazón.
En el muro de tu pieza existe magia, la magia que tus besos me entregan. Si las paredes hablaran, de seguro te dirían cada día al despertar: "Buenos días, hermosa mujer" y al anochecer: "Buenas noches, preciosa, que duermas bien".
En el muro de tu pieza no existe futuro, más bien un presente que se llena de pasado, es tu guarida, donde escondes tu sonrisa y tu mirada para el hombre que sepa hacerte feliz. El muro de tu pieza te vigila cuando duermes, para que ningún espíritu se ensañe con tu corazón y se lo robe.
En el muro de tu pieza, mi fragancia se ha quedado; y se empapa con tu pelo. En el muro de tu pieza, es más clara la vida.

