Cuántos no pasaron por ese momento en que todos pidieron un celular, ya sea para navidad, cumpleaños u otra fecha especial? Son pocos los que podrían decir que, efectivamente, no han pasado por ese momento (por no decir nadie). Y es que era lo top de la época, a pesar de que parecieran unos ladrillos, el que tenía este aparato; era el más genial de todos. Luego fueron evolucionando, cada vez se le agregaba más cosas; de blanco a negro, paso a ser a colores; y eso sí que era la última moda, te jactabas de todos que tenías un celular con colores. Después se le fue incluyendo cámara; y ya los celulares con antenas, no existían. Luego parecían unos transformers (permiso, pero me dio risa este concepto: jajaja) no sabías en qué momento se convertiría en un auto o avión. Pasaron a ser Touch, y contenían GPS, Bluetooth, Infrarrojo. Un poco más hasta te avisaba que debías caminar con el pie derecho primero.
Cómo van evolucionando las cosas, antes debíamos enviar cartas a las amadas, ahora un mail y listo, o hasta incluso en esto llamado Facebook, puedes darle un toque (aún no logro descifrar qué se supone que es eso). La formalidad ha cambiado, ahora las personas las conoces por la virtualidad, y eres su amigo (lamento caer en esto también, pero al menos tengo una razón buena para haberlo hecho). Dónde quedaron, la relaciones personales?, ese placer de poder palparse con la piel y no a través de una pantalla.
Así es ahora encontramos de todo; televisores full hd, 3d, CD y cuantas otras cosas. Computadores ultra modernos, con miles de megabites y otras cosas para que funcionen bien, cuando a veces lo único en que lo ocupas es ver face, msn, y youtube.
Pero bueno, de algo me ha servido también esta tecnología; en el celular (aunque sea el modelo más antiguo que haya) puedo tener esa sonrisa que me llena de fuerzas, y puedo comunicarme con ella. Con el note, puedo también comunicarme con ella, además escribir en este blog (que seguramente, ella lo leerá; así que le envío un beso) y me sirve para escribir partituras, canciones, de todo. Al fin y al cabo, para lo único que necesito de esto, es para saber sobre ella y sobre la gente que me rodea.