jueves, 7 de marzo de 2013

Hoy las palabras se revolucionaron...(Parte VII)


Hoy las palabras quieren hacer revolución en este blog, quieren revolcarse al papel y quieren cantar tu sonrisa, tus ojos y tu corazón. 

Tu sonrisa, alma que baila en tus labios, una ventana llena de mariposas que se agitan llenando de colores con sus alas, la vida de este hombre. Llena de luna, llena de trémulo, llena de aves que se posan en estos ojos y no salen nunca de ahí... que nunca salgan de ahí. Es una golondrina que sueña con volar hacia el cielo y que siempre lo hace, para volver a llenar de júbilo los días grises de este trovador.

Tus ojos, puertas hacia el infinito; un laberinto del cual perderse es lo mejor del mundo. Unos sueños cautivadores. Puertas hacia el realismo mágico, donde en realidad la magia es lo realmente hermosos que son. Perderse en ellos y volar, como si los acordes nunca acabaran; perderse y nada más que perderse.

Tu corazón, tu corazón no tiene más palabras que: bondad, amor, y felicidad.


"CUIDA ESA LUNA MUJER,
QUE MI CORAZÓN ESTÁ EN ELLA;
CUIDA ESA LUNA MUJER,
QUE NO ME CANSO DE VERLA"

martes, 1 de enero de 2013

Vuelan Bárbaras en mi estómago...

Vuelan Bárbaras en mi estómago, como tu sonrisa en mi pensamiento...
Qué sensación extraña invaden a estas cuatro cuerdas de mi instrumento, parecen ser Bárbaras que vuelan y duermen en ellas, como si se tratase de alas desiertas que se elevan hacia un mar de canciones y se alejan sin cesar. Qué extraña sensación queda después de sentirlas toda una noche en mi estómago, en mi corazón, en mi boca, en mi aroma, en mis zonas erógenas. 


Siento como si el corazón me explotará en cada sístole que da, sólo necesito estar nuevamente en la sonrisa de su mirada para que en mi corazón haya nuevamente diástole. Qué extraña sensación queda después de sentir como su cuerpo se hunde en el mío y entran a un profundo mundo onírico. 


Sólo quiero volver a sentir su corazón junto al mío, cómo sus Bárbaras invaden mi cuerpo y se quedan a dormir ahí. Quiero tenerla en mis brazos luego, para así poder disfrutar el dulce perfume de su amor. 

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón