sábado, 18 de agosto de 2012

Que el galope nos lleve...

Cautivado por la bruma que pasa entre la luna y tu pecho, fui atrapado en tu encanto; en la luz de dos soles que abrigan, que entregan magia. Sonrisas que volaban, sonrisas que se entregaban al vuelo de los caballos agitados en el bosque. Que el galope nos lleve hacia ese viaje de olores y madera, de tierra mojada; de amor después de la lluvia, de amor después del agua.


Ahí nos encontraremos, como dos vecinos pidiéndose azúcar cada día que pasa, conversando el día entero, pero en realidad amándose el día entero. Jugando a ver los paisajes más hermosos; encontrando un laberinto de emociones que se camuflen en el viento de sueños temperados. Riéndonos en la espontaneidad, descansando la selva mediática; escuchando como el trinar de rosas van anunciando que pájaros van volando hacia el canto de una guitarra. Grillos que nos despertaran sobre las sábanas blancas, sobre el calor de la mañana.


Y el cielo celoso de nuestro galope, igual brillará del azul que tendrá. Como corazones que se dibujan en las nubes, en el aguacero rojo; disparando amor en los labios, besos en el amor. Así que el galope nos lleve, nos lleve lejos mi amor, donde mismo nos conocimos, sobre voces desiertas, donde miradas y sonrisas volaban... donde miradas y sonrisas volaban.

jueves, 9 de agosto de 2012

Una ninfa bañada por el claro de la luna...

Sueña una sonrisa, sueña que mañana volaremos en ella
Desnuda en colores, la ninfa se bañaba con la leche derramada del claro de la luna. Su sonrisa reflejaba estrellas, de piedras azules. Bañase desnuda de sol, derramando dulzura en los corazones. Ardiendo de fuego la mirada, buscase donde depositar el alma.

Volando hacia la punta del monte, como una danza rota; soñaba con un bosque de lápices: dibujando su mar. Peces que nadaban hacia el horizonte. Tú, desnuda en colores, pupilas insomnes que me brillaban la vida.

¿Qué hago ahora contigo, ninfa de las aguas, ahora que eres mi sueño, mi luna y mi canción? El viento tocará la ocarina de tu baño de luz; y en la sombra más oscura, noctilucas de tus ojos me dicen que apareces en misterio; danzando, volando como golondrina enamorada. 

Sólo te veo y siento que el corazón que tatúas en ese árbol, se llena de rojo amor y se dispara hacia un rabo de nube que va sembrando gotas de nuestro amar.

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón