sábado, 22 de septiembre de 2012

Tu sonrisa, porque me tiene envuelto....

Tu sonrisa entre mis dedos
Que yo te escribiré un par de canciones, tratando de expresar mis emociones; donde el paraíso se dibuja en la historia que derraman tus dedos. Tu sonrisa, porque me tiene envuelto; me lleva a lo más lejos de este mundo.

Como yo nadie te ha amado, estoy seguro de eso; y más seguro que nadie más te amará de esta manera; porque quiero ser yo el que lo haga. Mi temor siempre ha sido perderte, el sólo pensarlo me viene una pena, me embargan las lágrimas el pensar que alguna vez no tenga esa sonrisa entre mis dedos. Porque simplemente, no quiero otra persona; quiero que tú seas la soberana de mis sueños.

No puede haber, en ninguna parte, otra mujer como tú. ¿Quién más podría soportar mis locuras? ¿A quién más podría hacer reír con esas locuras? ¿A dónde iría a parar si te vas? Conozco esa sonrisa, tan definitiva, la que me abre las puertas a tus sentimientos. Quiero ser eterno dueño de ella.

Nunca he perdido el interés por tu mirada, por tus ojos, por tus sonrisa, por tu arrebol en esos labios, por cómo eres conmigo y para conmigo y nunca lo perderé; porque quiero embriagarme de eso, el resto del infinito que queda.

Pero si pensamos en el futuro, es mejor saber que en el presente estamos juntos. Y eso es el cimiento para lo que nos depara. 

sábado, 1 de septiembre de 2012

Eres poesía al viento, una canción, un sueño...

Y así descubrí que estoy hecho de ti
Poesía que vuela derramada en dos mundos hechos para vivir la canción de un sueño que fue orbitando siempre, pero que nunca lo vimos.

Veo esos ojos y observo poesía, observo sinceridad, belleza, lealtad, profundidad, eternidad, infinitud. Me invade las ganas de sumergirme en ellos, y navegar siempre; empaparme en sus iris. 

Te vi y una canción sonreía otra vez, aire nuevo, un sueño que buscaba sus horas en el viento. Para perderse caminando, había que encontrarse con tu rostro, pero no perderse en un laberinto, más bien perderse entre bosques y playas, caminando hacia el horizonte del corazón.

Y así fui descubriendo que estabas hecha para mí, sólo debía esperar que el tiempo jugara a escribirte en el papel blanco de mi vida. Así fui descubriendo que me tenías desde mucho antes que de tu ventana colgara remolinos de verde color, donde mi nombre estaba escrito.

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón

Con el toquido de una nota, puedo prender tu corazón